COFRASA no nació como una empresa. Nació como un sueño familiar.
En 1988, nuestro papá —ingeniero alemán— y nuestra mamá guatemalteca compartían una idea muy clara: llevar a los hogares de Guatemala productos de calidad excepcional, pensados para durar, para disfrutarse y para mejorar la vida cotidiana. Con esa visión, y con mucho trabajo, dieron vida a lo que hoy conocemos como COFRASA.
Desde el inicio entendieron algo que con los años se volvió nuestra esencia: el hogar no es solo un espacio físico, es el lugar donde suceden los momentos más importantes. Por eso, desde hace más de tres décadas nos hemos enfocado en dos espacios que lo dicen todo: la cocina y el baño.
La cocina dejó de ser únicamente el lugar donde se preparan las comidas y se transformó en el punto de encuentro de la familia, donde se conversa, se comparte y se crean recuerdos. El baño, por su parte, pasó de ser un espacio funcional a un refugio personal, un lugar para pausar, relajarse y cuidar de uno mismo. Creemos firmemente que el buen diseño tiene el poder de transformar estos momentos y, con ellos, la forma en que vivimos.
A lo largo de los años, hemos construido alianzas con marcas líderes a nivel mundial, principalmente alemanas, que reflejan nuestros valores de calidad, innovación y diseño atemporal. Hansgrohe, Axor y Duravit son parte de un portafolio cuidadosamente elegido para ofrecer soluciones que combinan tecnología, estética y sostenibilidad, promoviendo siempre un uso consciente de los recursos naturales.
Pero más allá de los productos, lo que realmente nos define es la relación con nuestros clientes. Sabemos que construir o remodelar un hogar es una inversión cargada de ilusión, esfuerzo y expectativas. Por eso, acompañamos cada proyecto con atención cercana, servicio postventa y respaldo a largo plazo. Incluso cuando las líneas se descontinúan, seguimos estando ahí, con repuestos y soluciones, porque creemos en relaciones que duran tanto como nuestros productos.
Hoy, COFRASA sigue siendo una empresa familiar. Nuestro papá sembró la base, y ahora somos nosotras, sus hijas, quienes continuamos este camino con el mismo compromiso y la misma pasión. Aunque el negocio inició con la venta de encofrados, ha evolucionado para convertirse en una empresa especializada en productos de alto diseño, manteniendo siempre un equipo pequeño, cercano y enfocado en la excelencia.
Somos familia. Somos diseño. Somos COFRASA.
Y seguimos creyendo que los hogares bien pensados hacen la vida un poco mejor, todos los días.
Stephanie, Marcela y Wiebke Franz


